La casa de moda Nina Ricci fue fundada por María “Nina” Ricci y su hijo Robert en la ciudad de Paris en 1932. Nina Ricci se encargaba de hacer los diseños de moda mientras que Robert se encargaba de las finanzas. Pronto los diseños de Nina fueron reconocidos por ser refinados, femeninos y románticos.
En 1946 la casa Nina Ricci creo su primera fragancia llamada “Couer Joie” y en 1948 lanzaron al mercado otra llamada “L´Air du Temps” el perfume más popular de la marca incluso en nuestros días. En 1960 comenzaron a vender sus diseños en famosas boutiques como Chez Ninon en Nueva York o Betty Charnuis en Hong Kong. En 1970 María Ricci murió y su Robert continuó a cargo de las fragancias de la compañía hasta el día de su muerte en 1988.
Desde el año 2009 el diseñador de la firma Ricci es Peter Copping quien antes trabajó para Louis Vuitton.
El perfume más famoso de la casa Nina Ricci es el L´Air du Temps que significa: Aire del Tiempo y en su frasco atesora la pasión y la elegancia de la generación emergente de María Ricci y sus años dorados.
Los perfumes elaborados por la casa Nina Ricci constituyen una colección única de fragancias de lujo. Son diseñados para mujeres elegantes y tienen un toque de modernidad. Otros perfumes famosos de la casa Ricci son Eau de Fleurs, Capricci, Fleur de Fleurs, Ricci Ricci, Love in Paris, Farouche,Premier Jour. Algunas fragancias para hombres de Nina Ricci han sido Signoricci, Phileas, Signoricci II. En años recientes la casa creó dos perfumes bajo el nombre Nina y una serie de fragancias llamadas Les Belles de Ricci.
La interpretación de Streep recibió críticas delirantes de los críticos, y más tarde, obtuvo nominaciones, incluyendo uno para los premios Óscar 2006, así como para el Globo de Oro como Mejor Actriz en Comedia o Musical. Blunt también llamó la atención favorable y nominaciones, al igual que muchos de los involucrados en la producción de la película. Si bien la reacción crítica a la película en su conjunto fue más mesurado, que fue bien recibido por el público, convirtiéndose en un éxito de taquilla veraniego tras su estreno para el 30 de junio de 2006 en Norteamérica. El éxito comercial y el elogio crítico por la interpretación de Streep continuó en el mercado extranjero, con la película liderando la taquilla internacional en todo Octubre. Esta película es una de las películas con alto presupuesto en la carrera de Streep (la primera siendo Mamma Mia!) y la primera en la carrera de Hathaway.
La película está ambientada en el mundo de la moda, la mayoría de diseñadores y otros notables de la moda evitaron aparecer como ellos mismos por temor a disgustar a la editora estadounidense Anna Wintour de Vogue, quien es ampliamente considerada como la inspiración para Priestly. Muchos diseñadores permitieron su ropa y accesorios para ser usados en la película, convirtiéndola en la película con vestuario más caro en la historia. Más tarde, Wintour superó su inicial escepticismo, diciendo que le gustó la película y Streep en particular.
(Gabrielle Bonheur; Saumur, Francia, 1883-París, 1971) Modista francesa que revolucionó la moda y el mundo de la alta costura de los años de entreguerras creando una línea marcada por la sencillez y la comodidad. Coco Chanel rompió con la opulenta y poco práctica elegancia de la Belle Époque e inauguró la era de la ropa informal y cómoda. Conectó con ello con los sentimientos de las mujeres de los años veinte, que después de la guerra querían vestidos sencillos, aunque elegantes. Usando materiales baratos y simples, y con el objetivo de aligerar la ropa, el diseño de sus modelos eliminó corsés y forros. Todo ello contribuía a dar una mayor libertad de movimiento al cuerpo, como expresión de las aspiraciones de la mujer del siglo XX. Delgada, con poco pecho y el pelo corto, con ropa ancha y cómoda, Chanel se convirtió en el prototipo de garçonne, símbolo de la mujer moderna, activa y liberada.
Nacida en el seno de una familia humilde, a los 12 años perdió a su madre, víctima de la miseria y de los embarazos (Gabrielle tenía cuatro hermanos a los que llegó a pagar para que fingieran que no existían). Su padre, un vendedor ambulante, entregó a la pequeña Gabrielle al cuidado de unas monjas en un hospicio de Corrèze, donde pasó los siguientes seis años aprendiendo a coser. Para entonces, la que luego sería Coco Chanel se había convertido en una fantasiosa adolescente de diecisiete años que no aceptaba su pasado, y comenzó a inventar una biografía llena de novelerías.
Sus ansias de libertad e independencia la empujaron a abandonar el orfanato y a colocarse como dependienta en una mercería de Moulins, trabajo que compaginaba con sus actuaciones en La Rotonde, un lugar de diversión para los oficiales del ejército, donde dejaba oír su voz con temas como Ko ko ri ko y Qui qu'a vu Coco?, una tonadilla popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perrito Coco. Fue allí donde comenzaron a llamarla la petite Coco, el nombre con el que luego se haría conocida y entraría en la leyenda. Es posible que por esa misma época sufriera un aborto que le provocaría la esterilidad de por vida, hecho que sin embargo no ha podido precisarse.
Con apenas veintidós años, se enamoró perdidamente (aunque siempre lo negó) de Étienne Balsan, un joven burgués adinerado con el que mantuvo una relación de seis años. Balsan la arrancó de su vida provinciana para mostrarle una existencia de lujo y ocio entre fiestas y carreras de caballos. Pero Coco quería trabajar, así que habló con Balsan para que éste financiara la apertura de una sombrerería; mientras él maduraba la idea, ella aprovechó para fugarse a París con Arthur Boy Capel, un jugador de polo que era uno de los mejores amigos de su amante.
Ya en París, Mademoiselle Coco seguía aferrada a la idea de abrir una casa de modas; sin embargo, como Capel no tenía dinero, se vio obligada a pedírselo a su antiguo amante. En 1914 compró en las Galerías Lafayette varias docenas de sombreros que ella misma reformó y luego los sacó a la venta. Ante el inesperado éxito obtenido, no lo dudó ni un momento: lanzó su propia línea de moda, que consiguió notable aceptación entre sus clientes, muchas de las cuales eran antiguas amantes de Balsan.
Con los beneficios abrió su primera tienda en el número 21 de la rue Cambon y poco después se lanzó a la apertura de una segunda en la elegante y veraniega villa de Deauville, donde impuso su moda entre la gente "chic" de la época, y luego una tercera casa en Biarritz. Para entonces Coco tenía bajo sus órdenes a 300 empleados; pero, en el terreno sentimental, las cosas no le iban tan bien. Los rumores de infidelidad que corrían sobre Capel se vieron confirmados cuando él le comunicó que la dejaba por una aristócrata, con la que se casó en 1919.
Terminada la guerra, Gabrielle volvió a París, se instaló en el Hotel Ritz y se volcó en su negocio, que no tardó en hacer prosperar, ayudada por revistas y periódicos de todo el mundo que difundieron su estilo. En 1929, el crack de Wall Street obligó a reducir la plantilla de la empresa (que por entonces contaba con 4.000 trabajadores) a la mitad. Los precios de los exclusivos diseños de Chanel se redujeron considerablemente, pero ni siquiera de esta forma consiguió levantar la firma. Coco Chanel cerró sus salones y decidió marcharse a Norteamérica durante un tiempo, reclamada por el productor de cine Samuel Goldwyn, que le ofreció la posibilidad de vestir a las estrellas dentro y fuera de la pantalla.
Durante esta etapa pasaron por su vida Igor Stravinsky, el duque Dimitri de Rusia, el duque de Westminster (que la abandonó tras diez años de relaciones porque no podía darle hijos) y, finalmente, cuando ya tenía casi cincuenta años, el artista Paul Iribe, en el que creyó haber encontrado al hombre de su vida. Por desgracia, en 1933 falleció de infarto tras un partido de tenis.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial Coco hubo de cerrar de nuevo sus salones, pero continuó viviendo en la capital parisina. Conoció entonces a un diplomático alemán, Hans von Dincklage, que se convirtió pronto en su amante. En agosto de 1944 fue detenida bajo la acusación de colaboracionismo y, tras este episodio, se exilió en Suiza. Durante los años en que permaneció retirada del mundo de la moda asistió al triunfo del "New Look" que imponían de Christian Dior y Balenciaga.
En 1954, con setenta y un años, reabrió su casa de modas porque, como le dijo a Marlene Dietrich, se aburría. Consumida por el reumatismo y la artritis, pero sin haber dejado ni un momento de poner alfileres (Coco no sabía dibujar ni hacer bocetos, de forma que creaba sus diseños sobre las propias modelos), murió el 10 de enero de 1971. Ese día había salido con su amiga Claude Baillen a dar un paseo; cuando regresaron, fatigada, Coco se tendió en su cama del Hotel Ritz y le dijo: "Mira, así se muere".
El estilo Chanel
Cuando el 28 de junio de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, Coco se dio cuenta que los nuevos tiempos exigían un estilo mucho más deportivo y funcional, adaptado a las nuevas circunstancias. Lo primero que hizo fue suprimir el corsé del traje femenino para dar mayor libertad de movimientos a las mujeres. Dos años más tarde introdujo el punto en sus colecciones, un tejido que nadie había utilizado hasta entonces para la alta costura pero que encantó a sus clientes. Con punto confeccionó el jersey, una prenda casi masculina, que fue seguida de la charming chemise dress, un vestido-camisa sin cintura ni adornos que realzaba el busto femenino, sobre el que se imponía llevar perlas.
Sus innovaciones fueron aún más lejos: no sólo se atrevió a acortar la longitud de las faldas y a descubrir el tobillo femenino, sino que forzó las mujeres a cortarse el pelo cuando una noche apareció en la Ópera con el cabello corto. Acababa de crear el estilo garçon, que marcó el final de una época. Tuvo la audacia de exponerse al sol cuando el broceado se consideraba sinónimo de plebeyez, y también de imponer su extrema delgadez (fruto, por otra parte, de las privaciones que le imponía la guerra) a todas sus clientes.
En este innovador estilo realizó faldas plisadas de estilo marinero, trajes de talle bajo, pijamas playeros, impermeables e, incluso, ¡pantalones femeninos! Fue ella quien lanzó el impermeable, los trajes de tweed escocés con bisutería llamativa, el zapato de punta redonda y, por supuesto, el célebre bolso con cadenitas doradas que se llevaba en bandolera. Creó también el célebre traje negro (la petite robe noire) que, en diversos modelos, ha sido desde entonces portada de todas las revistas de modas. Y no cabe olvidar el conjunto que lanzó en 1925 y que se convertiría en la estrella de la firma: un traje con falda y chaqueta a juego, de manga larga, sin cuello y ribeteado.
Otro de los revolucionarios aportes de Chanel a la moda femenina fue el zapato de tacón bajo. Fue un lanzamiento subversivo, en plena década de los años cincuenta, cuando los zapatos de tacón de aguja se hallaban en su apogeo. Junto a Raymond Massaro colaboró en la creación de un modelo de zapato realizado en dos tonos: el cuerpo y la parte del talón eran de color beige para alargar ópticamente la pierna, mientras que la puntera de color negro hacía que el pie pareciese más pequeño.
Con todo, el vástago más famoso de la Maison Chanel nació en 1923, fruto de la unión con Ernest Beaux: el perfume Chanel nº 5. Se trataba de una mezcla única de aldehídos y sustancias florales destinada a terminar de una vez con los afectados polvos perfumados de violeta de las décadas precedentes. Elevado a la categoría de mito en su tiempo y aún hoy uno de los más vendidos del mundo, su inmenso éxito facilitó el sostén de su imperio. Fue la actriz Marilyn Monroe quien convirtió la fragancia en un símbolo cuando, durante una entrevista, aseguró a los reporteros que unas gotas del nº 5 era lo único que llevaba puesto para dormir.
Luego llegaron otros perfumes, el nº 22, el nº 19 (que conmemora la fecha del nacimiento de Madame), Cristalle y Antaeus (para hombre). Ya después de su muerte, y Gracias a Karl Lagerfeld, la casa Chanel pudo recobrar, a partir de 1983, su anterior esplendor. La firma lanzó en 1984 Coco, denominado así para continuar con la tendencia impuesta por ella de asociar su nombre al de sus aromas; y en 1990 nació Egoïste, una esencia para hombre que consiguió dominar el mercado durante los últimos años del siglo XX.
Ricky Sarkany es el más creativo diseñador de zapatos en la Argentina. Sus calzados son los preferidos por las figuras del espectáculo. Actualmente es reconocido en muchas partes del mundo y, sin duda, "Ricky Sarkany" es mucho más que un gran empresario. Ricky Sarkany constituye una marca de mucho valor y completamente ligada al prestigio y posicionada en los estándares más elevados del lujo. Pero lo más importante que quiero reflejar es el hecho de que detrás de su figura, reside un EMPRENDEDOR Y un EMPRESARIO exitoso. Cabe destacarlo, ya que muchos no conocen tal faceta en su persona y lo asocian, únicamente, al mundo del espectáculo. En definitiva, Ricky Sarkany tiene una riquísima historia....
Es la cuarta generación de una familia de artesanos fabricantes de calzado. Su padre llegó desde Hungría en 1950, escapando de la miseria provocada por la Segunda Guerra Mundial, primero, y del comunismo, después. Su madre estuvo en un campo de concentración en Auschwitz y su papá se hizo pasar por médico para sobrevivir
Ricardo Sarkany nació en 1960 y se crió entre los pedacitos de cartulina de los moldes de los zapatos. A los 15 años, su papá lo llevó a la fábrica. Aprendió mirando a los artesanos. Luego, cuando terminó el colegio, empezó a cursar Ingeniería y no le gustó. Entonces, pasó a Ciencias Económicas y se recibió de Licenciado en Administración de Empresas; hizo dos postgrados: uno en Marketing y otro en Administración Estratégica, y cursó el Doctorado en Ciencias de la Administración. Hace 20 años se casó con Graciela y tiene 4 hijas. La mayor se decidió a acompañarlo en el negocio, inaugurando una nueva generación de zapateros. Además, como dato extra, fue número uno del ranking nacional juvenil de ajedrez.
Haciendo memoria...
Su padre llegó a la Argentina con 60 dólares. Era escultor, pintor, diseñador y se volcó a hacer lo que sabía, que era diseñar calzados. En ese momento era más sencillo entrar al mercado y con unos cueros que consiguió y unas hormas, hizo unas muestras para venderles a las zapaterías. Pero lo que había diseñado era una muestra de botas para mujer. Cuando la presentó, todo el mundo decía que estaba loco, que las botas eran para los militares, no para las damas. Y así fue, no vendió ni una sola bota. Luego, siguiendo con su filosofía innovadora y de cabeza dura, preparó una colección de sandalias con un taco muy finito, altísimo, con un forro rosa Dior y unas tiritas muy finitas. En esa época, las mujeres no mostraban los dedos de los pies. Tampoco se las vendió a nadie, porque los comerciantes no estaban preparados para comercializar eso, ni las clientas para comprarlos. Entonces se cansó y tuvo que alinearse con lo que se vendía: un zapato liso con un taquito simple. De todas formas, las botas y sandalias sirvieron de algo, ya que se mantuvo vendiéndoselas a las prostitutas, que era un grupo de gente que veía en esos productos un bien de uso.
Los comienzos de Ricky
Mientras finalizaba la universidad, Ricky comenzó a participar más activamente en la empresa. En aquel momento no entendía cómo no era posible vender un par de zapatos con un diseño diferente. Finalmente, descubrió el motivo principal de esta "nulidad" en las ventas: No los vendía porque no los mostraba. A los comerciantes les daba vergüenza mostrarlos.
En ese entonces, las peleas en la mesa familiar con respecto a este tema eran constantes. Ricky argumentaba que no podían continuar de esa manera, sino que había que diferenciarse. Pero su padre, estaba convencido de que era más fácil vender mil pares al dueño de una zapatería que un par a una clienta. Ricky, claramente se dio cuenta de que estaban totalmente supeditados al gusto del dueño de la zapatería, no al del cliente y que el éxito o el fracaso no estaba en el producto en si, sino en las alternativas de la comercialización.
Ricky, ganó la pulseada y comenzaron a dedicarse al negocio minorista con un producto altamente diferenciado. Los distribuidores lo tomaron como una competencia desleal y allí finalizó la venta mayorista ya que éstos les dejaron de comprar.
Adaptación al cambio: la clave del éxito
Transcurrieron tiempos muy difíciles ya que, en un comienzo, vendían muy pocos productos y, de hecho, se peleaban entre ellos para atender a algún cliente que, ocasionalmente, se acercaba a observar la colección. Estaban deseosos de atender a esa clienta, verle sus ojos en el momento de tener el zapato en sus manos, conocer quien era, saber qué le gustaba y qué no, conocer sus necesidades y tratar de que los recomendara con alguna amiga.
Como todo emprendedor, Ricky tuvo su golpe de suerte. En los 80`las tendencias de la moda transitaron un cambio. Las modelos más famosas de la época comenzaban a opinar abiertamente sobre moda y, no sólo aparecieron en televisión, sino que les empezaron a comprar zapatos y a mostrarlos en sus programas.
En esta etapa, se inicia el camino mediático de este empresario de la moda, el cual fue extendiendose cada vez más hasta convertirse en lo que es actualmente: el más creativo diseñador de zapatos en la Argentina. El escenario económico de los últimos años en la Argentina (2001-2002) fue una época clave para la empresa. La crisis de ese período terminó generando nuevas opotunidades. Se les fueron abriendo varios negocios. Con el cambio 4 a 1 se encontraron, primero, con el turista que venía a la Argentina a hacer compras y que se desesperaba con lo barato que encontraba todo. Un segundo cliente era el argentino de clase alta que compraba en el exterior y que dejó de viajar. En tercer punto tiene que ver con las importaciones. Comenzaron a venderle a aquel cliente que estaba acostumbrado a comprar productos importados. Por último, pudieron salir a vender al exterior.